lunes 1 de diciembre de 2008

El Arte de los Textiles Paracas


Cuando escuchamos algo referente a la cultura Paracas, de inmediato se nos viene a la mente los mantos funerarios, puesto que uno de los motivos principales por los cuales esta cultura se ha dado a conocer al mundo es por la riqueza de sus textiles, sobre todo los del periodo Paracas Necrópolis, que datan aproximadamente de 500 años a.c.
El arte prehispánico alcanzo su máxima manifestación pues representan el atributo artístico mas precioso que el hombre andino ha dado a la humanidad y es algo que debemos conservar.
Pero también debemos aprender de las técnicas paraquenses, ya que en estos tiempo que el Perú esta “en los ojos del mundo” o como otros dicen “esta de moda”, no estaría demás poder utilizar los diseños paracas como “marca”, porque si bien es cierto esta cultura prehispánica es conocida, también seria valido que nos pueda ayudar en la promoción del turismo peruano.


Cultura Paracas

Julio C. Tello descubrió los cementerios de Paracas en 1925, hallando en ellos 429 fardos funerarios que contenían importantes personajes momificados, envueltos en finos mantos y rodeados de ceramios, diademas de oro, instrumentos de caza, pieles de animales y alimentos.

La cosmovisión Paracas sobre la naturaleza se basó en creencias mitológicas, que eran normas de ordenamiento social. Por ello se puede ver en los Mantos Calendarios, cómo estaban definidos los ciclos biológicos de la flora y fauna, así como los oficios y costumbres de esta sociedad.

La iconografía de los mantos nos muestran la relación de esta cultura y su entorno natural... los animales tenían un rol que influenciaba la vida de los humanos: advertían cambios de estación, épocas de siembra, cosecha y migraciones.

Los paracas consideraban deidades a muchas especies de fauna que vivían en su territorio, por ello representaron en su arte textil figuras de cernícalos, zarcillos, halcones, picaflores, así como felinos, cetáceos, camélidos, cánidos y reptiles.

Peces como el tollo y la raya también fueron plasmados en los textiles Paracas, debido a que formaban parte de la dieta alimenticia del poblador paraquense.

El desarrollo del arte textil, que tanto caracteriza a esta cultura, también incluía tejidos hechos con pelos de camélidos teñidos con tintes naturales obtenidos de plantas como la chilca, antanco, indigo, mullaca, logrando hasta 120 tonalidades de colores distintos.

En los mantos Paracas se observan deidades portando plantas alimenticias como la achira, camote, fréjol, jíquima, lúcuma, maíz, pallar, canavalia, yacón y yuca. Asimismo, se representa al cactus sanpedro, que era utilizado por el chamán en las actividades mágico religiosas. Hoy la medicina moderna ha descubierto propiedades psicoactivas y anticonvulsivas en esta planta.

En estos textiles también es posible encontrar deidades antropomorfas, bordadas y pintadas, acompañados de flechas, porras, cetros y antaras, que fueron fabricadas con fibras de caña brava y caña hueca, totora, sauce, y maderas de guarango y chonta.


Los Textiles Paracas

La función de los textiles en los Andes trascendió el rol normal de protección, enfatizando cambios en la condición del ciclo de vida y sirviendo como un bien ceremonial principal.
Los textiles tuvieron múltiples usos: la ropa nueva se tejía para marcar momentos de transición dentro del ciclo de una vida humana, se ofrecían textiles como bienes de sacrificio en las ceremonias religiosas del Estado, y se intercambiaban textiles como parte integral de negociaciones diplomáticas y militares.

El Cronista Cabo (siglo XVII) por ejemplo, observa que los difuntos de mayor rango dentro de la sociedad estaban vestidos con su joyería y vestimentas mas finas, enterrados y rodeados con ofrecimientos tales como nuevas vestimentas, alimentos, bebidas y aquellos instrumentos que simbolizaban su oficio de vida. También nota que periódicamente las tumbas se abrían a fin de renovar los ofrecimientos de textiles y de alimentos.

Los documentos de los cronistas españoles de los siglos XVI y XVII apoyan los indicios arqueológicos de una larga tradición peruana de veneración a sus ancestros.
La cuidadosa preparación de los muertos para el entierro es confirmada por la evidencia reunida en las excavaciones costeras, ya que las condiciones climáticas fomentaron la conservación de bienes perecibles.


Entre los bienes rescatados de lugares de entierro en la costa sur, quizá ninguno mas intrigante que aquellos pertenecientes a la cultura Paracas, renombrada por la abundancia y calidad de sus textiles ricamente decorados que eran enterrados junto con sus muertos.

Aunque la iconografía de estos textiles aun no ha sido totalmente interpretada es probable que las vestimentas y sus imágenes expresen deberes y temas de culto, oficias de alto rango y el mundo ideológico de la gente que las hizo y las usó.

Para esta si bien es cierto el oro cumplía una función ritual; lo mas valioso fue la producción y el trabajo y en este sentido los textiles tenían un valor mas importante porque representaban una gran inversión y un largo proceso de trabajo para confeccionarlos.


El investigador John Murra dice que parte de la importancia que se les daba a los textiles en el mundo andino era a causa de su significado mágico religioso. Acceder a la magia o a la percepción de la realidad religiosa implica tener acceso a una realidad diferente a la ordinaria, y es precisamente esta realidad extraordinaria la que esta reflejada en la iconografía de los textiles Paracas.

Tanto los textiles Necrópolis como la iconografía lítica Chavin pueden ser vistos desde varias perspectivas. Despendiendo de que ángulo se miren las figuras, las imágenes cambiaran. La impresión que el espectador recibe, por lo tanto, no es estática ni lineal, sino más bien la de estar viendo varios niveles de la realidad simultáneamente.

En los mantos Paracas Necrópolis casi siempre se elegía un personaje mítico. Encontramos por ejemplo un personaje humano con rasgos felino. También suele aparecer con serpientes estilizadas entrelazadas o sueltas como parte del vestido como prolongaciones del cuerpo. Las serpientes se pueden convertir en peces que a su vez vomitan peces que se vuelven a transformar en serpientes.

Esta transformación de los personajes entre otros personajes es uno de los motivos por los cuales el artista paraquense invita al espectador a cuestionar la percepción estática de la realidad, introduciéndolo a un mundo mágico-religioso donde la realidad se transforma y se recrea a cada instante. Un solo personaje puede repetirse hasta 70 veces. A primera vista parece que estuviéramos viendo la misma forma, pero al mirar la composición con mas detenimiento nos percatamos que cada una de las figuras presenta variantes. Tal ves estamos frente a distintos aspectos del mismo personaje; el hecho es que nunca se repite el mismo ser de manera idéntica. La variación esta en el color o en la posición. Y la sensación que produce la composición en su conjunto es que todos los personajes están en movimiento. Algunos historiadores del arte han llamado a la iconografía Paracas Necrópolis como la de “personajes voladores” o “danzantes en éxtasis”.

El felino volador destaca por la impresión de que el personaje estuviera volando, como lo demuestra su forma horizontal y sus cabellos llevados por el viento.


Los motivos corresponden a la identificación de las figuras, en todas ellas se presentan algunos rasgos felínicos, sobre todo los de Paracas Cavernas, que como ya dijimos, mantienen estrechos contactos con el formativo. La arqueología ha identificado a algunos personajes de la iconografía Paracas.


El Arte Textil

Es importante darse cuenta que los textiles tienen una constante asociación con círculos de alto nivel. Los gobernantes mas importantes generaban mayor numero de textiles tanto en vida como a la hora de su muerte.
Los textiles llevaban preciados materiales (como el sedoso pelo de vicuña o el color azul que era el tinte mas difícil de conseguir), con iconografía restringida o con un diseño maestro.

Los mantos no solo fueron vestimenta para los difuntos, sino también ofrendas. Algunos textiles que sirvieron de elegantes vestimentas muestran evidencia de haber estado doblados por largos periodos. Esto significa que no fueron utilizados como tales sino que fueron doblados y puestos alrededor del cuerpo.
Versiones en miniatura de estos tejidos fueron elaborados para las personas de menor rango en la sociedad. La inclusión de telares y probadores puede ser un indicador del oficio del difunto durante su vida. Esta es una de las formas en que los textiles crearon y mantuvieron distinciones sociales durante la vida y después de la muerte.

No debemos olvidar la importancia de los textiles en las culturas prehispánicas, que los tejidos de mayor calidad eran “sacrificios” a los dioses.
Esta practica reafirmaba la relación integral de los textiles con las fuerzas cósmicas y acentuaba su importancia ya que un pueblo sacrifica aquello que le es mas precioso para reconciliarse con los dioses de manera afectiva.

En los Andes los textiles simbolizaron principalmente el poder porque representaron directamente el acoplamiento y la organización de diversos niveles de la sociedad.
Por ejemplo tenemos los espléndidos mantos ricamente bordados que servían para envolver a las momias de los personajes mas importantes cuyo nivel merecía largas horas de trabajo manual.


El Culto a la muerte

Un aspecto interesante de la religión en la cultura Paracas y en todas las culturas prehispánicas que trasciende hasta el día de hoy es el culto a los muertos.
Por el cuidado que puso el hombre de Paracas al hacer sus cementerios, sus fardos funerarios, los mantos que cubrían al difunto y cada ofrenda que loa acompañaba debajo de la tierra se puede deducir que una de las características principales del hombre paraquense fue rendirle culto a la muerte.

Los habitantes de la cultura Paracas debieron tener sus mayores poblaciones en los valles de Pisco y Chincha y generalmente eran enterrados cerca de sus templos. Sin embargo, los sacerdotes y hombres principales se hacían enterrar en la península de Paracas.

La “Paqarina”
¿Por qué en la península, donde sólo había unos cuantos pescadores?. Además de la belleza y misterio casi lunar del desierto, tal vez la respuesta este en que en el mundo andino prehispánico se tenia el convencimiento de que todos los hombres provenían de algunos lugares especiales donde sus ancestros nacieron o se originaron. Estos sitios se llamaron “paqarinas” y al parecer la península era la “paqarina” de los Paracas. Por lo tanto este era el mejor lugar para ser enterrado y retomar así al lugar de origen para seguir viviendo con los ancestros después de la muerte.

El retorno implicaba toda una preparación. Básicamente había dos tareas: manipular y vestir al difunto, y preparar la tumba. Parece que ambas tareas se llevaban a cabo simultáneamente.

La primera labor consistía en limpiar al muerto, ponerle la ropa que estaba en contacto directo con el cuerpo y sus joyas más preciadas. Luego se le amarraba, se le sentaba en una cesta y se le colocaban las ofrendas personales. Después se procedía a vestirlo con ropas suntuarias y a envolverlo con mantos ricamente elaborados. Entre los mantos se colocaban más ofrendas.

Luego de cubrir el fardo con textiles bordados de maravillosos colores se tapaba el fardo funerario con telas llanas o burdas que servían como capas de protección. Concluida esa fase se transportaba el fardo por mar o por tierra hasta la península. Allí ya lo esperaba otro grupo de gente que con gran esfuerzo se había encargado de preparar la tumba.


Técnicas Textiles

La técnica que alcanzaron los paraquenses en la elaboración de sus textiles fue realmente sorprendente. El conocimiento de diversas técnicas decorativas fue sumamente amplio, así como el de los tintes y su aplicación. Se sabe que producían sus telas usando el telar de cintura. En estos telares se hacían trabajos sencillos para el uso diario empleando el algodón en un tejido llano. Las telas mas sofisticadas eran elaboradas con técnicas complejas usando algodón y lana.

Los paracas hacia redes que utilizaban para pescar. Conocían el REP, en el cual uno de los dos elementos, la urdimbre (hilos verticales) o la trama (los hilos horizontales), era predominante. Trabajaban el BASKET usando doble hilo para la trama o la urdimbre doble, para producir contrastes de colores. Utilizaban la doble cara, en la que se mezcla la técnica de manufactura con la decoración, pues el motivo de un lado se repite en el otro pero cambiando los colores de posición. Confeccionaban tapices con sus diversas variantes y fabricaban gasas de fibra de algodón.

La misma técnica de elaboración se constituía a veces en técnica decorativa. Este es el caso de los tapices que combinan los colores en las tramas. Los artesanos de la cultura Paracas conocieron ampliamente la técnica del bordado de diseños.

Aparte de los colores y tonalidades naturales del algodón y de la lana de camélidos, la técnica del teñido fue muy usada obteniéndose muchas veces los colores de fuertes vegetales.

v Para obtener el rojo y sus variantes usaban las raíces del chapi.
v El azul y sus gamas los obtenían del índigo aunque se sabe que era muy difícil conseguir los tonos azulinos.
v Los frutos del molle eran usados para obtener el color amarillo y verde.
v Del árbol de la tara se conseguían los colores beige y gris.
v De los granos del achiote podían lograr el color naranja en diversos tonos.
v El lloque y la tauca fueron los orígenes del color negro.
v De la coronta del maíz morado lograban tonalidades de este color.

Los hombres de la cultura Paracas usaban cotidianamente un turbante llamado llauto que a veces era sujetado o remplazado por una waraka u honda. También se ponían un unku, que es una especie de camisa sin mangas que les llegaba hasta la cintura. Algunas veces empleaban esclavinas que semejan un poncho corto que cubre los hombros y cae por el torso hasta el abdomen. Usaban taparrabos o waras en el caso de los hombres y un faldellín. Finalmente se calzaban con sandalias de fibra vegetal que podían combinarse con lana y cuero de algún mamífero. Por lo general la tela era sencilla al igual que la decoración.

La técnica por excelencia de los Paracas es el bordado, que consiste en pasar hilos con una aguja sobre los tejidos llanos compuestos por urdimbre y trama, se reconoce esta técnica por el relieve conseguido en las telas y por la posibilidad de obtener imágenes con diseños curvos, cosa que sería imposible si sólo usáramos tejidos llanos con diseños estructurales.
Los bordados se logran por varias formas. La más común es la de punto hacia atrás, que hace posible una línea y dibujo más definido, y que nos permite reconocer e identificar la figura.


Entonces podemos decir que las técnicas de los artesanos textiles de Paracas Necrópolis, es considerado como la síntesis de la sabiduría textil andina. Aquí están representadas todas las técnicas conocidas en los Andes prehispánicas.
Los mantos de Paracas tienen unas dimensiones medidas de 2,50 metros por 1,30 metros, realizados con diseños policromos, que evocan todo el mundo religioso de sus creadores.
El borde de los mantos suelen ir decorados aparte del tema principal, incluso tejido independientemente y añadido después. Otras telas tienen integrada la decoración a la propia estructura, por lo que la libertad de expresión queda limitada al escaso margen que ofrece la combinación de la trama y la urdimbre. La creatividad sin trabas se recupera en las telas pinturas.

Estas técnicas decorativas, mas las técnicas correspondientes al tipo de tejido que se realiza como el tapiz, la gasa, el reps, etc., se utilizan en las sucesivas capas de tela que envuelven un fardo funerario.

Podemos decir que los tejedores de sueños Paracas se basa en un mundo mítico extraordinario, un universo religioso representado por seres fantásticos, antropomorfos, zoomorfos y abstracciones estilizadas. La imagen de carácter religioso se descomponen en múltiples figuras con significado individual, pero que el artista reúne para dar forma a una entidad de mayor peso especifico. El motivo ictiomorfo es aportación de la costa, y tal vez se obtiene por una transformación del elemento ornitomorfo más antiguo, a fin de dotarlo de una cierta soledad.

Los personajes Paracas siempre tienen rasgos humanos, por complejos que sean los contenidos simbólicos. La única representación pura es la del felino, animal que mantiene la fuerza que le otorgo él Formativo. También se representan atributos suyos en figuras de otra condición, como es el caso de la divinidad local.

4 comentarios:

  1. Jose Guillermo Parrales FalconJun 9, 2010 06:13 AM

    De verdad muy interesante,gracias al esfuerzo e investigacion ,de muchos profesionales que se entregaron de vida y alma para conocer sus secretos,sus vivencias y sus creencias ,,motivaron a muchas personas ,incluyendome a mi ,en valorar este arte tan milenario que ha sorprendido a medio mundo, y gracias a ello ,nacio en mi una fuente de inspiracion ya que no dejo de hacer dibujos estilizados,lineales ,geometricos que dde verdad cuando los observan muchos de mis conocidos se quedan muy impresionados. Me gustaria ponerme en contacto con personas que de verdad admiran este arte. Gracias nuevamente.

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  2. Jose Guillermo Parrales FalconJun 9, 2010 06:20 AM

    Nuevamente soy yo, Jose Guillermo Parrales Falcon,si desean contactarse conmigo y ver algunos de mis diseños inspirados en las altas culturas precolombinas ,por favor escribirme a willpafal@hotmail.com ,soy de nacionalidad peruana y vivo actualmente en España,Alicante. Muchas gracias.

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  3. tarados¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿..........

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  4. vendo cockers spaniel ingles a solo 200 nuevos soles .son de color negro y con p echito blanco .llamar al 997068705.preguntar por la señora ''Esmeralda''

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